sábado 4 de julio de 2009
¡AHORA SÍ SE SUBIÓ LA GATA A LA BATEA!
jueves 2 de julio de 2009
A CUATRO DÍAS DEL GOLPE DE ESTADO
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Uno casi entiende que eso que llaman “los medios de comunicación venezolanos” (privados) se empeñe en hacernos ver que lo ocurrido en Honduras no fue un golpe de estado. Uno lo entiende por lo simple: esas cabezas no dan para otra cosa que no sea repetir. ¿Qué decimos hoy? Oigamos a CNN, ellos nos darán la pauta. Por eso, nuestros queridos medios hablan de “separación forzada” y no de golpe de estado. La cosa en otras épocas hubiera parecido francamente patética por eso que llaman ética profesional y apego a la verdad, conceptos que alguna vez pudieran haber estado vinculados con la idea del periodismo. Pero hoy por hoy, el asunto se ha vuelto de un normal que si uno se asombra todavía es porque uno es un requetependejo.
Estos cuatro días, después del golpe de estado en Honduras, podrían resumirse así:
1) La mayoría de los países del mundo rechazaron, deploraron, consideraron ilegítimo, dijeron “guácatela”, al golpe de estado, mientras la ultraderecha y su prensa lo justifica de una manera que recuerda la teoría de Darwin según la cual el hombre desciende del mono (con el perdón de los monos)
Botones de muestra hay demasiados, pero citemos los últimos:
Álvaro Vargas Llosa no le dio ni pena cuando soltó estas perlas: “la culpa de lo que pasó en Honduras el domingo pasado es enteramente del ex presidente Zelaya” (…) “La OEA, en boca del Secretario General Insulza, ha actuado como el perro faldero de Venezuela. (…) Insulza y otros presidentes populistas no dijeron nada sobre la conducta dictatorial de Zelaya previa a los eventos del domingo, lo que sirvió para reiterar la postura autocomplaciente de Venezuela”
Por otra arte, en uno de sus editoriales el Wall Street Journal afirmó que “el golpe fue extrañamente democrático” (¡Santa Eduvigis!)
Y bueno, lo de Teodoro Peckoft, en su editorial de hoy 2 de julio, no tiene desperdicios: “Insulza está buscando la reelección al cargo que hoy ostenta (…) es inaceptable que el señor Insulza corteje de modo tan obsceno y descarado a los países de los cuales espera el voto, subordinando a su aspiración la sindéresis…”
2) En Honduras todo ha estado de maravilla, de un normal que recuerda indefectiblemente a Suiza, pero uno no se explica porqué el “gobierno”, desde el lunes, decretó toque de queda, hay manifestaciones, paro de transporte, censura a los medios, y hoy suspendió TODAS las garantías constitucionales.
3) Nuestro Presidente no sólo manifestó su solidaridad con el pueblo hondureño. No. Él fue más allá: "Derrocaremos a Micheletti, les mandaremos nuestro ejército". Palabras más, palabras menos. Los problemas de cada país latinoamericano son los problemas de todos los latinoamericanos, pero ¿qué es eso? A veces hay que respirar profundo antes de hablar.
4) La OEA le dio 72 horas al “gobierno” de Honduras para que restituyera en sus funciones al presidente Zelaya, 72 horas que le saben a plin a Micheletti y a la banda de delincuentes que lo acompañan.
5) Por su parte, el pobre Obama no encuentra que hacer sino rezar: si dice abiertamente que hubo un golpe de estado y reconoce a Zelaya como único presidente legítimo de Honduras, entonces lo acusan (los demás y su conciencia) de pro-chavista. Si se pone de parte de Micheletti, se pone en contra de todos los demócratas del mundo. Por eso ni corre ni se encarama, como decimos aquí.¡Pobrecito! No puedo evitar compararlo con Claudio Fermín. Dicho esto, las únicas cosas que le pido a dios nuestro señor que está en los cielos son:
1) Que vuelva a instalarse en Honduras la Democracia y sea restituido el presidente Zelaya.
2) Que de ser así, a Zelaya no le dé por estar “perdonando” a esa cofradía de buitres, así como hicimos aquí, para que después le hagan la vida de cuadritos. Las leyes hondureñas deben decir lo mismo que dicen todas las leyes del mundo: que los delincuentes deben estar presos. Así que ojalá los meta presos.
3) Que al presidente Chávez no se le olvide el asunto y en la primera ocasión que se encuentre a Micheletti o a uno de sus gorilas (con el perdón de los gorilas) en alguna de esas inútiles cumbres, o en cualquier partida de dominó, le vaya a salir con un abrazo o le regale el texto de Galeano o un poster del Ché Guevara. Ya está bueno de la vaina.
4) Que si a Mario Vargas Llosa o al hijo se les ocurre venir a Venezuela, aunque sea con el pretexto de admirar las gramíneas en el Macizo Guayanés, se les niegue la entrada porque ya fascistas tenemos suficiente en este país pa aguantarse a estos dos.
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* Caricatura cortesía de Venezuela en Revolución.
martes 30 de junio de 2009
EL PUEBLO HONDUREÑO EN PLENO APOYA A SU NUEVO PRESIDENTE, ROBERTO MICHELETTI, Y HACE PEREGRINACIONES PARA QUE ZELAYA JAMÁS VUELVA A ESE PAÍS
domingo 28 de junio de 2009
HONDURAS: NO AL GOLPE DE ESTADO
martes 9 de junio de 2009
CARTA A CHÁVEZ
Foto cortesía de Globoterror
Estimado Presidente: Sé que a usted lo motivaron los más profundos sentimientos de amor y de patriotismo hacia nuestra ciudad capital. Me consta, por así decirlo, que sus motivos están íntimamente ligados a un deseo insoslayable por dar con soluciones a las grandes tribulaciones de los caraqueños; sé que usted sólo quiere mejorar la vida de quienes habitan en la “odalisca enamorada”; sé que son estas y no otras, las razones para que designara a Jaqueline Farías como jefe de gobierno del Distrito Capital, aún sabiendo, (eficiente es, no cabe duda), que la compatriota está sobrecargada de trabajo. Sé que usted no hizo eso para humillar a Ledezma, ni mucho menos: usted no es un hombre de sentimientos bajos ni mezquinos como quiere hacer ver esta Oposición siniestra. En fin señor presidente, yo no quisiera molestarlo para estas pequeñeces, así que ruego su indulgencia, apelo a su infinita bondad en lo que le solicito a continuación: ¿Habrá alguna posibilidad, por mínima que sea, por remota que parezca, por improbable que resulte, de que usted pueda devolverle a Ledezma aunque sea una de sus atribuciones como Alcalde? ¿Será posible que usted pueda cederle al menos 3 veces a la semana un despacho por ahí, de modo que el compatriota Ledezma pueda atender algunos de los asuntos propios del cargo que al menos en teoría él tiene? ¿Será posible que él pueda justificar su sueldo no importa que sea para fijar el nuevo horario de salida de los autobuses que salen del Terminal de La Bandera hacia Chivacoa, o para establecer con los rigores del caso, el puntico de azúcar de la chicha que se expende en las inmediaciones de la Plaza Bolívar? ¿Existirá esa posibilidad? Porque qué pena con ese señor, el Alcalde de Bogotá, tan ocupado que debe estar él como para tener que aguantarle la llorantina a Ledezma. Qué pena con nuestros hermanos colombianos que Ledezma ande como un alma en pena, quién ha visto, solicitando una “chamba” en la Alcaldía de Bogotá, esgrimiendo que aquí usted no lo deja porque sospecha que él, un ciudadano tan honorable y tan honrado, se pueda llevar hasta los bombillos y las cortinas de la Alcaldía Mayor, o disponga del presupuesto de ese Despacho para invertir en otro golpe de estado. Cónchale, señor presidente, ya pasamos tamaña vergüenza cuando Rosales solicitó asilo en Perú, abusando así del buen corazón del presidente Alan García. Y ojalá que no le esté dando tanto qué hacer ahora que su bondad está encaminada al extermino de la barbarie en la selva amazónica del Perú, porque sino, imagínese. Ya bochorno también tenemos con estos arzobispos nuestros que se fueron al Vaticano nada más y nada menos que a interrumpir los trabajos del Papa, dirigidos a la provisión de alimentos a los que se están muriendo de hambre en los pueblos de este mundo. Mire qué desconsideración. Impida usted, por favor, el rato amargo de otro bochorno. Exonérenos de este impuesto a la dignidad: búsquele algo que hacer a Ledezma, se lo imploro. Móntele una librería. ¿Se imagina: Ledezma vendiendo cuadernos, contando el número de ejemplares del libro de Serafín Mazparrote, explicando las bondades del Prismacolor? O mejo aún: ¿Qué le parece si lo manda de embajador a la Península Antártica? ¡Eso sería fantástico! ¡Ahhh! Casi que lo puedo ver sintiéndose allí como en casa, al pie de los arroyos (claro que los arroyos son de hielo casi todo el año, pero arroyo es arroyo). Casi que lo veo rodeado de claveles antárticos, pastos antárticos… tundras, qué lindo; dándole de comer, en las tardes cuando llegue, a sus nuevas mascotas… o sea a las focas y a los pingüinos… qué cuadro tan hermoso. Sería perfecto para él, señor presidente. Y definitivamente , sería un gesto que Ledezma no tendría cómo pagarle. Ni mala idea sería que usted decretara a Ledezma embajador de Venezuela en la Antártida de por vida. Eso casi que sería una garantía de que toda su estadía allá, Ledezma se estaría acordando de usted con profunda y absoluta gratitud.Figúrese, la temperatura promedio es de -17 grados. ¡No es fantástico! ¡¡¡-17 grados!!! ¿Hay mejor clima para gobernar que -17 grados?














